Del gr. ἀγορά, asamblea, de ἀγείρω, ‘reunir’. Término por el que se designaba en la antigua Grecia a la plaza de las ciudades-estado griegas (polis), donde se solían congregar los ciudadanos.

 

Era un espacio abierto, centro de la vida administrativa, religiosa, política y comercial de las ciudades. Estaba normalmente rodeada por los edificios privados y públicos más importantes.